La información ocorré por el mundo: Elvio Acosta, ex chofer de Alfredo Stroessner, confesó: “el general se bañaba en sangre de los niños en Yacyretá para tratarse de su mba’asy”. Y le tildó de “asesino en serie de niños”.La entrevista publicada en “Ecocultura TV” apareció en internet y enseguida tuvo impacto internacional. El relato fue hecho por Elvio Acosta, ex chofer de Stroessner y del general Brítez Borges. Acosta dijo que confiesa todo “para darle paz a mi alma” y porque está enfermo, tirado en una cama y olvidado por quienes le habían “ordenado en la dictadura hacer los servicios de muerte”.
“Retiré equipos especiales para la carnicería de sangre de niños y los trasladé hasta la isla Yacyretá. En esa época con mucha frecuencia se daban las desapariciones de niños. Stroessner pagaba a quienes los secuestraban. Yo varias veces vi niños blancos, gorditos (mitâ morotî kyra guasu) desangrándose colgados de ganchos como chanchitos de cabeza para abajo, degollados”, he’imi.
“Presencié varias veces el baño de sangre con niños de parte de Stroessner, yo sabía todo porque a mí Stroessner por confianza me encargaba ciertas tareas. No era transfusión de sangre lo que hacía sino que se bañaba en la sangre de los niños. Stroessner tenía un desastre la piel, sufría de lepra. Los cuerpos de los niños se enterraban, se tiraban, Soler’i sabía, pero no va a contar por el pacto del silencio”, añadió.
“En la propia radio local se difundía la noticia como marandu, que no se descuidaran los padres y abuelos, que había zonas donde aparecía el mitârerahaha”, he’i avei el entrevistado. nl/cvb/
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“Nos equipara al holocausto”
Ana María Mendoza de Acha, quien preside la comisión de Derechos Humanos del Senado, señaló que “a más de ser una terrible violación a los derechos del individuo, que se agrava al ser ellos niños que no pueden defenderse y afecta profundamente a la dignidad de los mismos. Esto nos equipara al terrible holocausto que se vivió en la época de la guerra mundial con los nazis. Vendría a ser las mismas prácticas deleznables de Hittler”. nl/cvb
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“Por obedeciencia ciega al dictador”
El ex chofer de Stroessner (el viejito relataba todo como si hablara de cosas normales, fríamente) dijo que las matanzas infantiles eran parte del “trabajo” y que lo hacían por “obediencia ciega al servicio del Dictador”. Entre otros detalles, nombró a un Dr. Brunstein (éste ndaje supervisaba los degüellos y ayudaba en la “terapia de sangre”) y dijo que otro chofer, Soler’i, estaba involucrado avei. La prensa brasileña habla ahora de Stroessner como el “Mengele paraguayo” y “el vampiro paraguayo”.
He’i avei que entre los años 79 y 80 hubo montones de esos secuestros de niños de familias pobres.
Y que había montones de métodos para engañar a los niños “elegidos” y atraerlos (por ejemplo, con un vendedor de helados) y que la polí stronista se encargaba de la “limpieza”.
Recuérdese que en épocas pasadas, los padres vigilaban a sus hijos y les advertían de que no debían hablar siquiera con extraños porque podía ser el “mitâ rerahaha”.
Por otra parte, se comentaba en ese entonces lo de los “baños de sangre” del finado dictador, y se decía que el tratamiento le fue recomendado por el tétrico dr. Mengele, uno de los responsables de los sádicos experimentos y asesinatos del Holocausto.
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“No me extraña”
“Escuchaba rumores y me escandalizaba, porque realmente ello constituye un verdadero crimen de lesa humanidad, además de los crímenes que se cometía. Pero no se tenían pruebas. Tantos crímenes se cometieron, y esta sería una más de esa laya, y no altera la serie de ilícitos y situaciones de extrema gravedad que se cometieron”, señaló Alfonso Reck. “No me extrañaría, porque tantos atropellos a la diginidad humana se cometían en esa época”, agregó. nl/cvb
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“Les sacaban 5 cm de sangre”
La doctora Gladys Sanneman, quien vivió en carne propia los atropellos de la dictadura, contó: “Recuerdo que en Coronel Oviedo me contaron que sacaban algo así como 5 centímetros de sangre a los niños. Algunos decían que escondían a los niños, una especie de secuestro, pero después aparecían otra vez. Los sacaban de algún hospital del interior o centro de salud, de ahí desaparecían un día y después volvían a aparecer, ante la desesperación de los padres y familiares”. nl/cvb










Hace mas de 20 años que se fue, y siguen llorando como esas nenas, que puta, el pais cada vez esta peor y se van a buscar huesos en la agrupación, pero manga de idiotas, vivamos el presente el futuro y el pasado hulema,
Rock71
Casi Jauleroi
EN LA EPOCA DE STROESSNER SE VIVIA MEJOR.....SEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!!!!
16-02-2012 @ 09:49